Despertar en la noche
Un colchón fue testigo de que me paseé por tu cuerpo, como cuando recorría las calles de mi juventud, que era tan peligroso como tu cuerpo, mientras la luna observa. Te observo lento para conocer cada rincón oculto de ti, como los bares que se esconden a la luz del día. Beso tu pecho, tan suave como un cigarrillo que envenena mis pulmones. Bajo al ombligo con rapidez pero con cautela, como cuando me escapaba de aquellos enemigos que decían ser mis amigos. Ahora caigo en tus ojos como cuando caigo en un sorbo de vino, tan suave y delicado. No bastará beber solo uno para que el sol pueda beberte completamente. Sigo descendiendo, paseo por tus glúteos y piernas hasta llegar a los dedos que han recorrido tarimas en una noche de rock and roll. Toco tus manos que acariciaron amores, como esas noches de burdel que pasé en una habitación. Choco con tu espalda, encuentro un lunar que parece llevarme para entrar al infierno, d...